Bailas

Aquel día el atardecer era naranja y hacia tu piel cálida, como un dulce de miel, reflejabas frescura, cariño, pasión…
Nunca vi tanta vida corriendo de extremo a extremo por un cuerpo. Eres un ángel en los suburbios, y yo quisiera verte volar más, bailando hasta tocar el cielo, bailando tocando un corazón… el mío, que aunque este postrado en un encierro, no deja de vivir por ti. Bailas para la vida y yo bailo contigo, bailas por el sol y tambien porque algún día este hombre pueda bailar sin ti.

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